ACTUALIZACION

El Real Decreto-ley 11/2013, de 2 de agosto, para la protección de los trabajadores a tiempo parcial y otras medidas urgentes en el orden económico y social, introduce una serie de modificaciones normativas respecto de la materia que nos ocupa, los procedimientos de despidos colectivos, la mayoría de ellos relativos a cambios sustantivos durante el periodo de consultas y la comisión negociadora del señalado procedimiento.

  • En lo referente al tema concreto que aquí interesa, la individualización del señalado procedimiento de despido colectivo, las alteraciones legales llevadas a cabo son sustancialmente menores en cuanto al texto y posición que ocupan, pero no por ello menos importante, y vienen a intentar regularizar lo expresado por los Tribunales en esta materia, y que ya apuntábamos en la versión precedente de esta. (Ver entrada blog de 18 de Julio).

 

  • En este sentido, no resulta ocioso acudir a la exposición de motivos del señalado R.D.L. 11/2013 para comprobar el justificación de esta revisión legal, que no es otra que la mejora de un procedimiento creado ex novo, el de despido colectivo, mediante  R.D.L.3/2012, de la Reforma Laboral, pretendiendo evitar la litigiosidad y la saturación de los órganos jurisdiccionales del orden social, cumpliendo así con el principio de celeridad consagrado legalmente, propiciando con ello una mayor seguridad jurídica.

 

  • Todo ello mediante la asunción de la vertiente colectiva del procedimiento de un mayor espacio, es decir, que cobre un mayor protagonismo procesalmente respecto de los despidos individuales, sobre todo mediante el efecto de cosa juzgada de las resoluciones judiciales de los procesos colectivos respecto de los individuales, y la posibilidad de ejecutar el despido colectivo nulo directamente, sin necesidad de acudir a los procedimientos individuales. En este sentido, hemos de señalar que los efectos del procedimiento judicial colectivo, o la ausencia de este comentados en la versión anterior siguen siendo aplicables.

Igual atención merece en relación con el asunto concreto que nos interesas, los cambios realizados respecto de los plazos para ejercitar la acción de despido individual, es decir, para que puedas impugnar el despido en los Juzgados de lo social, que quedan recogidos de la siguiente forma:

§  Cuando el procedimiento colectivo NO haya sido impugnado por la representación de los trabajadores, o en su caso, la propia empresa, el plazo de caducidad de 20 días para impugnar el despido objetivo individual comienza una vez transcurrido el plazo de caducidad de veinte días para el ejercicio de la acción por los representantes de los trabajadores

§  En el supuesto contrario, cuando el procedimiento colectivo SI haya sido impugnado por la representación de los trabajadores, o en su caso, la propia empresa, el plazo de caducidad de 20 días para impugnar el despido objetivo individual comienza desde la firmeza de la resolución (sentencia) que resuelva, o del acuerdo en conciliación al que pudieran llegar la representación de los trabajadores o la empresa.

El procedimiento individual de impugnación de despido en el marco de un expediente de despido colectivo queda recogido en su totalidad en el art. 124.13 de la Ley 36/2011, reguladora de la jurisdicción social, con tenor literal, de la siguiente forma:

«13. El trabajador individualmente afectado por el despido podrá impugnar el mismo a través del procedimiento previsto en los artículos 120 a 123 de esta Ley, con las especialidades que a continuación se señalan.

a) Cuando el despido colectivo no haya sido impugnado a través del procedimiento regulado en los apartados anteriores, serán de aplicación al proceso individual de despido las siguientes reglas específicas:

1.ª) El plazo para la impugnación individual dará comienzo una vez transcurrido el plazo de caducidad de veinte días para el ejercicio de la acción por los representantes de los trabajadores.

2.ª) Cuando el objeto del debate verse sobre preferencias atribuidas a determinados trabajadores, éstos también deberán ser demandados.

3.ª) El despido será nulo, además de por los motivos recogidos en el artículo 122.2 de esta Ley, únicamente cuando el empresario no haya realizado el periodo de consultas o entregado la documentación prevista en el artículo 51.2 del Estatuto de los Trabajadores o no haya respetado el procedimiento establecido en el artículo 51.7 del mismo texto legal, o cuando no se hubiese obtenido la autorización judicial del juez del concurso, en los supuestos en que esté legalmente prevista.

4.ª) También será nula la extinción del contrato acordada por el empresario sin respetar las prioridades de permanencia que pudieran estar establecidas en las leyes, los convenios colectivos o en el acuerdo alcanzado durante el periodo de consultas. Esta nulidad no afectará a las extinciones que dentro del mismo despido colectivo hayan respetado las prioridades de permanencia.

b) Cuando el despido colectivo haya sido impugnado a través del procedimiento regulado en los apartados anteriores de este artículo, serán de aplicación las siguientes reglas:

1.ª) El plazo de caducidad para la impugnación individual comenzará a computar desde la firmeza de la sentencia dictada en el proceso colectivo, o, en su caso, desde la conciliación judicial.

2.ª) La sentencia firme o el acuerdo de conciliación judicial tendrán eficacia de cosa juzgada sobre los procesos individuales, por lo que el objeto de dichos procesos quedará limitado a aquellas cuestiones de carácter individual que no hayan sido objeto de la demanda formulada a través del proceso regulado en los apartados anteriores.

3.ª) Será nula la extinción del contrato acordada por el empresario sin respetar las prioridades de permanencia que pudieran estar establecidas en las leyes, los convenios colectivos o en el acuerdo alcanzado durante el periodo de consultas. Esta nulidad no afectará a las extinciones que dentro del mismo despido colectivo hayan respetado las prioridades de permanencia.»

    

Alberto Ibáñez Gallego

Graduado Social Colegiado ejerciente

Excmo. Colegio Oficial de Graduados Sociales de Madrid

COLABORADOR RUBE CONSULTORES